Cuenta Luis Fonsi que se despertó en Miami con la palabra “despacito” en la cabeza y allí comenzó a gestarse todo. Se levantó de la cama y ya en el baño, mientras acomodaba la tapa del inodoro, tarareó el motivo inicial de tres notas en negras y melódicamente descendentes por grados conjuntos desde la tercera hacia la tónica.
Luego de desayunar cuentan que buscó la tonalidad en la guitarra, resolvió que "si menor" era la adecuada y al motivo inicial le adosó una respuesta un tanto más elaborada, articulada en semicorcheas. Supo de antemano que sería un reggaetón, no era momento de improvisar cosas y lo que la gente pide (en realidad lo que la gente “cree” que pide porque solo ve lo que le ofrecen en el menú) es un ritmo de reggaetón (una especie de reggae que comparte la clave rítmica de la milonga rioplatense) y, que al igual que la famosa lambada ochentosa, es caldo de cultivo para movimientos sensuales y directamente sexuales del baile (al final del video oficial, a la derecha, un flaco se agarra sus genitales en franco gesto onanista)
Luis Fonsi intentó seguramente desarrollar aún más el tema y se habrá sentido impotente en no poder culminarlo. Llamarse Luis Fonsi, de curriculum baladista, no bastaba para asegurar el éxito y probablemente su productor se lo haya hecho notar y le sugirió compartir este proyecto con Daddy Yanquee, experto en lacerar cerebros con repetición diabólica de motivos melódicos.
-Oye Chaval, no salgas de los cuatro acordes, olvídate de las baladas, esto es palo y a la bolsa – le dijo Daddy mientras se acariciaba el collar dorado sentado al piano, -déjamelo a mí.
Daddy, mientras daba vueltas sobre la secuencia armónica I, VI, III, VII en el piano, improvisó una pirotecnia de frases melódicas que iban desde la melodía romántica hasta el rap.
-¡Pues sí bro! Hay que tirar todos los camarones a la sartén –insitió Dady mientras Fonsi seguía golpeteando el piano con su mano. Dady lo miró feo y lo reprendió:
–Eso sí pana, si vas a percutir en mi piano intenta llevar mi ritmo.
–Eso sí pana, si vas a percutir en mi piano intenta llevar mi ritmo.
Fonsi, no contento sólo con esto, llamó por skiype a su amiga Erika Ender y le mostró que tenía una letra de un grandioso hit para que ella pudiera continuarla.
-Mándamela por email o wasap, Luis. –Dijo ella desde su casa.
-Si tienes para anotar prefiero dictártela ahora…- contestó Luis
-Voy por papel… espera - dijo ella.
Al cabo de unos segundos volvió a la pantalla con lapiz y una hoja en blanco.
-Dime Luis.
Al cabo de unos segundos volvió a la pantalla con lapiz y una hoja en blanco.
-Dime Luis.
-Des pa ci to…
-Sí…qué sigue...
-Listo, tengo nada más que eso…
Erica Ender, terminó de componer la canción con una letra cargada de sensualidad y que ella asegura que lo hizo con “buen gusto, respetando a la mujer”. Sintió que encontró oro cuando descubrió que si a la palabra “Despacito” le quitaba la primera sílaba quedaba “pasito”... pasito pasito, suave suavecito, cantó bajo la ducha, contenta por el hallazgo.
El resto de la letra compuesta por Erica, en extremo erótica, de carácter danzable son cuartetas, coplas de impronta urbana centroamericana y que remiten seguramente a sus tiempos de jovencita cuando quiso sobrepasar las zonas de peligro de algún muchache que olvidó su verdadero apellido luego de provocarle gritos en una playa de Puerto Rico.
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