lunes, 10 de noviembre de 2014

LA EMPRESA IMPOSIBLE



  Así como existe el “amor imposible” que equivale a decir “amor no correspondido” también existe el “empresario imposible” quien tendrá la misma suerte desdichada que el enamorado frustrado.  
  El empresario “platónico” (que valga el adjetivo aunque los filósofos proclamen que el derivado de Platón en cuestiones del amor está mal utilizado) no puede con su genio, es además un “empresario teórico” y sentirá que tiene las mejores ideas para formar una nueva empresa, hará análisis de mercado, proyectará la forma de producción, marketing, logística y luego dejará el plan en pausa hasta que aparezca una idea mejor pero nunca concretará la experiencia. Veamos la historia de K.
    K, es mercedino está con su familia en el shopping de Morón, como llegaron a la hora del almuerzo directamente se dirigen hacia el patio de comidas. Los dos pequeños de tres y cinco años suplican por La Cajita Feliz así que el paso por Mc Donalds es inevitable. Su esposa pide una ensalada porque está a dieta y K se resigna con el combo mediano Angus Bacon. Mira el ticket y ve la razón social: Arcos Dorados SA. Y allí comienza el flechazo.
   ¿Por qué no poner un Mc Donalds en Mercedes? Mientras come las papas fritas por demás saladas recuerda la cantidad de chicos, niños y muchachos que se amontonan en la plaza céntrica como ganado, en las noches multitudinarias de carnaval y en los días de diciembres navideños. También cree que sería una sucursal estratégica debido a la confluencia de la Ruta 5 y la Ruta 41 facilitando la concurrencia de gente del norte, sur y oeste de la región. Todo es positivo. Por una vez en la vida le ganaríamos una a Chivilcoy, a Junín, a Chacabuco, piensa, y hasta el intendente daría una mano para que Mercedes tenga su Mc Donalds.
   K, luego de mirar vidrieras y disfrutar con sus hijos de los carísimos y brevísimos juegos mecánicos del shopping (otra empresa que dejará para otro momento), compra un rollo de manguera para regar el jardín en el inmenso local de Easy. Luego paga el estacionamiento, se sienta en su auto y conduce casi sin hablar, ensimismado en su proyecto. Piensa en la antigua casa de su ya fallecido abuelo y estima en remodelarla, hacerle un piso arriba quizás, y alquilarle la parte que no ha heredado a sus familiares. Pero le diría que es para un emprendimiento comercial cualquiera, poner un kiosco por ejemplo, si les confesara que su proyecto es poner nada menos que una sucursal de Mac Donalds inmediatamente querrán convertirse en su socio. Les dirá que es para un kiosco y fiambrería de esa forma acordará un alquiler módico y tendrá tres años de changüí que es lo que dura el contrato de alquiler, luego, con la fenomenal renta comprará la parte a sus familiares.
    No quiere comentarlo con nadie, cree que una buena idea no debe mencionarse hasta que no esté concretada. No quiere mufarla. Sabe que tiene el as de espadas; es Carlos, un amigo de la facultad que llegó a gerente de la sucursal Mc Donalds de San Miguel, lo invitará a comer un asado y de esa forma intentará “robarle” los conocimientos, el Know How del negocio. Llegando al peaje de Olivera mira a su esposa y se lo dice, el domingo invitarán a un asado a Carlos y su familia. Su esposa frunce la nariz, no le cae bien la mujer de Carlos que es capaz de venir a comer un asado con los tacos puestos.
  K llega a su casa y está impaciente, se ha entusiasmado tanto que ya le resulta un suplicio tener que ir a trabajar al Banco al otro día. Pero le da fuerzas el hecho de que por ser empleado de más de quince años pueda obtener un buen crédito para el proyecto. Y se entusiasma tanto que decide no esperar hasta el domingo, va hasta su cuarto y cierra la puerta, toma el celular y llama a Carlos.
     Luego de preguntar por los chicos y por Norma se decide, le cuenta todo, su plan, sus posibilidades y hasta una posibilidad de asociarlo en un porcentaje y lo asesora, se siente un dios en lo más alto de la montaña. La respuesta de Carlos es lacónica y contundente.
    -Hermano, primero que Mc Donalds no le da la concesión a cualquiera y otra que jamás pone sucursales en lugares donde se corta al mediodía para dormir la siesta.
    K corta el celular, se siente abatido, deprimido, le ha pasado un tráiler con acoplado por encima,  pero la pena dura segundos, un clavo saca otro clavo, y una nueva idea toma forma en su imaginación, mira el rollo de manguera aún empaquetado, se toma la pera con la mano y piensa casi en voz alta:
   ¿Por qué no poner un Easy en Mercedes?
  



lunes, 3 de noviembre de 2014

EL ANTIPOETA

   

   La drupa es una fruta cuya pulpa es comestible y dicen que sabe agridulce, el árbol que produce esa la drupa es el jocote, como en aquel pueblo de Guatemala había muchos jocotes lo llamaron Jocotenango.
   Un 19 de enero de 1964 nacía en Jocotenango, Guatemala, Ricardo Arjona. Cincuenta años después millones de mujeres en Latinoamérica se sienten identificadas con las letras de las canciones e incrementan su cuenta bancaria a niveles exorbitantes.
    Una leyenda urbana argentina se propagó a través de los años contando que este autor y compositor guatemalteco, muchos años atrás, pobre y exiliado, cantaba en la calle Florida de la ciudad de Buenos Aires, recaudando monedas con la funda de la guitarra abierta.
   Reza el axioma popular que los hombres no entendemos a las mujeres y la poesía de Ricardo Arjona, o la antipoesía quizás es bueno decir, da pruebas claras de que el género masculino poco conoce de esta especie descendiente de Eva.
   Aquí intentaré comprender de qué manera el mal gusto, el pésimo sentido de ubicuidad y la discriminación pueden ser consideradas virtudes del romanticismo. Pablo Neruda y Mario Benedetti quedaron relegados a la condición de simples artistas del medioevo, o inclusive de la prehistoria. Ricardo Arjona destronó por completo la pasada estética romántica transformándola en demodé.

TU REPUTACION
“Tu reputación son las primeras seis letras de esa palabra”
 Así comienza esta canción, con un juego de palabras que pretende ser ingenioso (por lo visto para mucha gente lo es). Nada qué decir, el inicio es contundente y agresivo, luego la letra matiza la violencia de esta primera frase dejando traslucir la idea de que no hay mejor amante que una profesional del sexo. Pero cuando Arjona canta esto en un escenario señalando a las treinta mil o cuarenta mil mujeres que lo escuchan, al menos por un instante ellas, la mayoría señoras de cuatro décadas y con grasa abdominal, sienten en su interior, que son poseedoras de la misma reputación. Es el efectivo ardid de la identificación.

QUIERO
“Y quiero correr por ahí mientras trepo un cometa
y levantarle la falda a la gorda del barrio.
Quiero vivir sin un guión ni la misma receta.
Quiero inventarle otra letra al abecedario.”

    Quiero es una canción que como lei motiv utiliza el verbo “Quiero” para expresar un sinnúmeros de deseos, entre explícitos y metafóricos.  Los versos que transcribo arriba son parte del estribillo.  Mientras suceden las estrofas todo parece habitual en la poética hasta que llega este particular deseo: “…y  levantarle la falda a la gorda del barrio”, la primera vez que lo escuché, en esas escuchas de ocasión en que uno está pensando en otra cosa fue inevitable visualizar la imagen del mismo  Arjona levantándole la pollera a una mujer. ¿Dijo eso? ¿”Levantarle la falda a la gorda del barrio”? ¿Por qué? ¿Por qué es gorda? ¿Por qué es de barrio? Y lo más inquietante:  ¿para qué? ¿Por qué razón uno querría levantarle la falda a una chica excedida en peso? Discriminación y abuso, todo en una sola oración.                                                                                                 

APNEA
“No consigo respirar,
hago apnea desde el día en que no estás”

   Aquí la metáfora de la imposibilidad al respirar ante la revelación del amor no es original, Vivir sin aire de Maná, Every breath you take de The Police y Take my breath away de Berlin demuestran que el recuso está trillado, lo meramente excepcional es el mecanismo poético de comparar la emoción romántica con una patología respiratoria.  La apnea es una enfermedad que puede ser grave y que provoca que la persona que lo padece quede mucho tiempo sin respirar lo que luego genera una brusca convulsión más fuerte que un ronquido. La situación es muy poco literaria. Esto nos da la pauta de que Arjona jamás hubiese escrito lo que Charly García plasmó en la canción Seminare: “Si pudieras olvidar tu mente, frente a mí, sé que tu corazón diría que sí” sino, en boca del guatemalteco quedaría mejor:  “Si pudieras quedar en coma irreversible, frente a mí, sé que te corazón diría que sí”
   Para terminar el análisis una pequeña anécdota, cuentan que una canción aún inédita del cantautor refleja con énfasis su condición hipocondríaca:
   “… de tanto esperar sentado tu hermoso rostro ovoide
    No te das una idea de cómo tengo las hemorroides”