lunes, 1 de diciembre de 2014

ESCALERA DE ALUMINIO MULTIPROPOSITO


    “Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables.”

    Así comienza el Julio Cortázar sus instrucciones para subir una escalera, texto que aparece entre otros en Historias de Cronopios y Famas.

   La verdad es que no he dejado de observar la conformación de una escalera, es de ese tipo de inventos que evidentemente no han de tener creador definido, y si bien cierta biografía sospechosa dice que las primeras escaleras aparecieron allá por el siglo 6000 antes de Cristo, uno imagina que en cualquier parte del mundo y en cualquier tiempo, cuando ha existido la necesidad de subir o bajar distancias imposibles, a esa persona en cuestión, se le ha venido a la mente alguna de las tantas formas que tienen las escaleras, y de algún modo se las ha ingeniado para fabricar escalones o peldaños.

   Tengo algo de vértigo y no me seducen las escaleras, vivo en una casa de planta baja pero muchas veces he tenido que hacer uso de alguna, o para subir al techo para ver porque se filtra el agua, o para pintar o cambiar una lamparita. En el último tiempo las lamparitas de mi casa comenzaron a quemarse y como no soy amante de la “reparación en casa” fui postergando el hecho de cambiarlas, primero sucumbió la de una habitación, luego la de la otra, luego las dos tortugas de afuera, y por último la del comedor. Esta última fue clave para tomar la decisión, sobre todo cuando confundí un pedazo de pan con la manito de mi hija.

 La excusa ante los ruegos de mi familia para que cambie las lamparitas, era que no teníamos escalera, pues las lamparitas de mi casa están todas bastante altas, algo que nos fue difícil prever al momento de hacer la instalación, y ni siquiera con la ayuda de una pequeña escalera de seis peldaños puedo alcanzar. Y la verdad es que ya me da vergüenza seguir molestando a mis vecinos para pedirles, por enésima vez, una escalera.

 Me decidí entonces en comprar la Escalera Aluminio Multipropósito, que como bien define el rótulo es una escalera de aluminio que será útil en innumerables propósitos que uno deba emprender. ¿Por qué me decidí por uno de esas? Porque he visto que pueden plegarse hasta ser apenas un cubilete liviano de un metro veinte de altura, lo cual facilita al momento de guardarlas y transportarlas.

Cuando la cargué en el auto luego de pagar en la ferretería noté que la satisfacción me invadía el cuerpo, ¿Ese pequeño bulto me llevaría a los cuatro metros de altura? ¿así yo engordara hasta pesar los ciento cincuenta kilos que permite como límite de peso?

  La alegría terminó cuando comencé la proeza de desplegarla. Leí sus instrucciones, mucho menos literarias que las de Cortázar, y noté que la cosa no iría a ser sencilla, un tramo para acá, otro para allá y no podía entender qué clase de forma estaba tomando ese pequeño robotito de aluminio. Yo necesitaba ese tipo de forma tradicional, un triángulo isósceles, tipo casita, en el que la escalera podría sostenerse por sí sola sin la necesidad de apoyarla. Por momentos parecía llegar al objetivo, pero confundido por las trabas, con el miedo a no aplastarme un dedo, no lograba que adquiera una forma razonable y en uno de los intentos la pata impactó contra el esquinero donde está el teléfono y los retratos y adornos volaron por el living. Esa pequeña estructura aparentemente inofensiva comenzaba a tomar vida propia.

Al fin hubo éxito y cambié el foquito del living, pero lo peor estaba por suceder: para ir hacia una de las habitaciones, debido a que hay que transitar por el pasillo, tuve que plegar totalmente los tramos porque en ninguna de sus diversas formas podía atravesar los estrechos ángulos. Nuevamente las dudas y los conflictos, cuatro veces tuve que repetir los procesos, plegado, desplegado, plegado desplegado… puertas abolladas, paredes rayadas y cachas en los muebles fue el lamentable saldo de la tarea.

La modernidad tiene estas cosas, ya no siento que tengo una Escalera Aluminio Multipropósito, sino que estoy seguro de tener un enemigo en casa.         

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